Sexto ejercicio para desarollar la videncia

Llegamos ya al sexto ejercicio para entrenar vuestra videncia, y en él vamos a entrar en aspectos en los que no habíamos indagado en anteriores actividades. Seguro que ya estáis acostumbrados a muchas cosas de las que os vamos a hablar, pero es importante que las practiquéis para que, poco a poco, os introduzcáis más profundamente en este apasionante mundo que es la videncia.

Y nunca mejor dicho lo de “introducir”, puesto que en este ejercicio vamos a ver una puerta hacia otras dimensiones, quizá una de las mejores de las que disponemos, conocida por todas las Tarotistas Buenas de la historia desde tiempos inmemoriales. Como no puede ser de otro modo, nos referimos a los espejos, elemento indispensable para esta actividad de entrenamiento de la videncia.
Pero claro, no podemos adentrarnos en este ejercicio sin antes estar en el estado adecuado, así que, con los consejos de nuestra Tarotista Buena, pasamos al calentamiento recomendado por ellas.

 

Forma de calentar nuestra mente para el ejercicio de Videncia recomendado por nuestras Tarotistas Buenas

Ya hemos hecho antes estos ejercicios y calentamientos previos a los ejercicios de videncia en sí, pero en este caso, más que nunca, son más que recomendados y, seguramente, indispensables para llegar a buen puerto en vuestra meta de convertiros en videntes.

Primero, ya sabéis que tenéis que alcanzar el estado mental y físico óptimo para poder acceder con más facilidad a la videncia, así que pasemos a los ejercicios de relajación. Empezamos cerrando los ojos y respiramos profundamente varias veces, centrándonos en la respiración y concentrándonos solo en eso, sin dejar que los pensamientos nos jueguen una mala pasada. Hay que tratar de dejar la mente en blanco, sin permitir que nada nos perturbe ni rompa la calma y la relajación que empecemos a sentir.

Siempre puede haber preocupaciones y escollos en  nuestro camino que nos impidan llegar a este estado del que os hablamos, pero para eso ya sabéis que existen formas de borrar de manera temporal todas estas cosas de nuestras cabezas. Os proponemos una más, pero cualquiera de las que hemos visto en los ejercicios anteriores serviría.

Imaginad vuestra imagen en un espejo, como si os estuvierais mirando para arreglaros antes de salir, o para prepararos o, sencillamente, porque estáis delante de un espejo, a poder ser, uno que esté en vuestra casa. Imaginad que os miráis fijamente, que estáis totalmente quietos frente a esta superficie reflectante. A continuación, imaginad todo aquello que os preocupe y os moleste detrás de vosotros, las personas que os ponen escollos, los problemas que os asustan representados por algo concreto, etc. Imaginadlos a vuestra espalda, como un peso que en realidad está en vuestra mente, molestando continuamente. Debéis de mantener la respiración profunda y la concentración durante todo esto, para que sea más sencillo alcanzar el estado indicado.

Una vez tengáis esta imagen en la mente, vamos a pasar a eliminar poco a poco todo esto que os molesta, haciendo que desaparezca poco a poco de la mente, dejándola lo más en blanco que podáis, pues solo así podréis tener posibilidades de acceder a la videncia.

 

Ejercicio para entrenar la Videncia, contado por nuestras Tarotistas Buenas

Como ya os hemos anticipado, necesitaréis un espejo para poder realizar este ejercicio, así que buscad uno por casa que os sea cómodo para estar mirándoos, ya sea de pie o sentados, en frente de él. No es necesario que sea muy grande pero os será más cómodo si es uno de pared o sencillamente de cuerpo entero.

Una vez tengáis localizado el sitio donde realizaréis el ejercicio, vamos a pasar ya, sin más dilación, a presentar la manera de hacerlo, la más recomendable al menos, dicha por nuestra Tarotista Buena.

Mirad fijamente vuestra imagen en el espejo en el que hayáis decidido hacer el ejercicio. No os tenéis que fijar concretamente en vosotros, si no que debéis ampliar la visión hasta que lo veáis todo en conjunto. Un espejo es como una puerta hacia otros mundos y otras realidades, aunque mejor deberíamos decir una ventana, puesto que podemos asomarnos a diferentes versiones de esta misma existencia.

Con la mente en blanco y sin dejar de estar relajados y calmados, debéis ver el espejo todo el tiempo que podáis o que necesitéis. Podéis estar delante de él durante cinco minutos o media hora, no importa, pues lo realmente crucial es que empecéis a ver manchas o formas que os suenen en vuestra visión periférica, e incluso ante vosotros.

No os asustéis si algo así ocurre, y dejad que se desarrolle de forma natural. Poco a poco iréis controlándolo un poco más y seguro que con el pasar del tiempo lo manejáis de forma precisa. Nuestras Tarotistas Buenas os animan a seguir con los entrenamientos y a practicar más, para que seguro podáis alcanzar los objetivos que os habéis planteado.

Quinto ejercico para desarrollar la videncia

Bienvenidos al quinto ejercicio para entrenar la videncia, en esta ocasión vamos a realizar una actividad un poco más compleja que en otras ocasiones, por ello vamos a entrenar un poquito antes de empezar. Como siempre hacemos, lo primero que hay que conseguir es estar en los estados físico y mental correctos para poder acceder a la videncia innata en vosotros, así que sin más preámbulos vamos a calentar y a calmar vuestro cuerpo.

Entrenamiento previo al ejercicio de videncia, recomendado por nuestras Tarotistas Buenas

Tenéis que tener en cuenta que, con el entrenamiento constante y si sois aplicados, es posible que estos calentamientos previos os dejen de hacer falta, pues poco a poco sabréis alcanzar el estado adecuado sencillamente respirando y calmado vuestro cuerpo y vuestra mente, pero para todos aquellos y aquellas que lo necesitéis, o que sencillamente queráis acceder de forma más fácil a este estado, os preparamos estas formas de llegar a él.

 

Cerrad los ojos y tratad de relajaros lo máximo posible. Para ello os recomendamos que os pongáis a respirar profundamente y os centréis en la respiración profunda. Con cada exhalación e inspiración debéis iros sintiendo más tranquilos y calmados. Por supuesto, es posible que no lo consigáis al 100% de primeras, así que podéis, por ejemplo, hacer este sencillo truco.
Imaginaos un punto negro en un fondo blanco. Dejad esa imagen flotando en vuestra mente, puesto que necesitaremos ese punto a continuación. No dejéis de respirar de manera calmada y seguid centrándoos solo en eso. Ahora debéis imaginar que el punto se expande y os rodea, para a continuación, hacer que se contraiga y vuelva a su tamaño original. Volved a hacer que se expanda, pero esta vez, imaginad que todo lo malo y aquello que os preocupa en vuestra vida entra dentro de él. Haced que vuelva a hacerse pequeño, dejando dentro todo lo que habéis metido, claro. Para finalizar, debéis imaginar que el punto empieza a desvanecerse y a desaparecer de vuestra mente, haciendo que se vaya de vuestra imaginación por completo.

 

 

Materiales necesarios para este ejercicio, dados por nuestra Tarotista Buena

Para este ejercicio de videncia vamos a necesitar tan solo un dibujo que os vamos a facilitar, aunque si alguien prefiere utilizar uno realizado por él o ella, que sea similar al que os adjuntamos a este artículo, es libre de hacerlo por supuesto. Como veréis, el dibujo en si se parece mucho a la cara de cinco puntos de un dado de seis caras, con cuatro puntos localizados en las esquinas y uno central.

 

Ejercicio que nuestras Tarotistas Buenas nos recomiendan para entrenar la videncia

Y por fin vamos a explicar con detalle el ejercicio que os proponemos en este artículo. Antes de nada recordad poner el dibujo en un lugar en el que podáis mirarlo de frente sin problemas, porque habrá que fijar la mirada en él según os vayamos diciendo. Podéis imprimirlo o mirarlo en la pantalla de vuestro ordenador, pero sea como sea, que estéis cómodos haciéndolo.

 

Bien, damos por sentado que ya tenéis colocado el dibujo de manera que os sea agradable estar mirándolo y que estáis en el estado apropiado para poder realizarlo, es decir, calmados de mente y de cuerpo. Ahora pasamos a fijar nuestra mirada en los puntos que veréis ante vosotros. Vamos a ir de uno en uno, así que, aunque no es imprescindible seguir el orden que os vamos a decir aquí, si que es recomendable para no dejarnos ningún punto  o repetirlos antes de acabar la secuencia.

 

Fijad vuestra vista en el punto que veréis en la parte superior izquierda. Lo primero que tenéis que intentan es que, solo con vuestros ojos, este punto se expanda, empiece a crecer, o que lo parezca al menos, y que vosotros os metáis, de forma metafórica, claro, dentro del punto. Cuando hayas pasado un tiempo manteniendo esta imagen, unos sesenta segundos, puedes hacer que retroceda el punto para “salir” de él.

 

Este proceso se debe repetir, aguantado aproximadamente 60 segundos en cada punto, siguiendo este orden: tras el punto superior izquierdo pasaremos al superior derecho, después al inferior izquierdo, al inferior derecho, y acabaremos por el punto central, en el que nos centraremos tras los 5 minutos aproximados que habrán pasado entre el inicio del ejercicio y el final del proceso en el quinto y último punto.

Si esto os ha parecido sencillo, pasamos a la siguiente parte, la última del ejercicio en general, que nos hará mantenernos en el quinto punto, el central, aunque esta vez viendo todo el dibujo en conjunto. Lo que hay que intentar ahora es, utilizando el punto central, ver el dibujo al completo y hacer que nuestros ojos vean como si los cinco puntos formaran una pirámide que sale hacia nosotros. Imaginad como el centro se acerca y los puntos de los laterales que quedan en su “base”.

 

Tras esto, y ya para acabar, haremos lo contrario, imaginando como el punto central se aleja de nosotros, creando una especie de pirámide inversa a la que hemos visto antes.

 

Si tuvierais alguna dificultad para visualizar las pirámides, podéis ayudaros de una imagen mental, creando una X entre los cuatro puntos y el centro, pues así será más fácil visualizar la pirámide, y por tanto ver como si viniera hacia nosotros, o como si se alejara, entrando en el papel o en la pantalla en la que estemos mirando el dibujo.

Cuarto ejercicio para desarrollar la videncia – Parte 2

Nos tomamos un momento de reflexión ahora que habéis llegado hasta este punto de los ejercicios de videncia. Como ya os comentamos, estos ejercicios requieren de una constancia determinada y de que os los toméis en serio, si queréis alguna vez alcanzar la videncia, como han hecho algunas de nuestras Tarotistas Buenas.

 

Hagamos un poco de repaso de lo que hemos visto hasta ahora. En el primer ejercicio os planteamos el uso de una imagen como es la de una espiral, para poder verla como si tuviera profundidad y luego como si tuviera volumen, como una especie de cono.

 

Ya os hemos dicho lo importantes que son los ojos y la capacidad de “ver más allá” que todos podemos poseer. Pues este primer ejercicio, al igual que todos, es perfecto para empezar, pues os permite empezar a entrenar los ojos y, ya de paso, adentraros en una especie de dimensión diferente a la que estamos acostumbrados a ver.

 

Tras esto, os pedimos una vela para poder fijaros en su brillo, y acostumbrar a vuestros ojos a la luz. La luz es otro factor muy importante en la videncia, y por eso es tan importante entrenar nuestros sentidos para que estén atentos a los cambios lumínicos y a las intensidades de las diferentes fuentes de luz.

 

En el tercer ejercicio propuesto por nuestras Tarotistas Buenas para mejorar la videncia os propusimos un cambio. Aunque como siempre os pedimos que fijarais la mirada en algo, en esta ocasión debíais aprender a utilizar vuestros ojos para “desdoblar” los objetos, viendo otra versión de lo que os hemos comentado antes de las dimensiones y los espacios que nos rodean.

 

Por fin, en el cuarto ejercicio os planteamos el uso de objetos más místicos, aunque también os propusimos que usarais algo más normal como substituto. Sea como sea, el brillo reflejado de una luz en una superficie de cristal puede ser suficiente para despertar la videncia en algunas personas, y por ese mismo motivo es también útil a la hora de entrenar nuestra videncia.

 

Y llegamos por fin a este momento, en el que suponemos que habéis estado practicando con el resto de ejercicios y los habéis acoplado a vuestra rutina diaria. Si no habéis dejado de practicar, seguro que habéis adquirido soltura en muchos de ellos, siendo capaces de ver cosas que, al principio, y como es natural, no erais capaces de ver.

 

Incluso es posible que hayáis tenido alguna videncia esporádica o a modo de flash que os aparece en la mente. Es normal que esto ocurra, pues cuando empezamos a estimular de manera tan clara nuestros ojos y nuestra percepción es posible que esto ocurra más pronto que tarde.

 

Pero si no es así, no hay que preocuparse, como bien nos dice nuestra Tarotista Buena, porque igual que hay gente que está más predispuesta a algunas artes o capacidades, hay personas para las que no es tan sencillo y requieren de más entrenamiento y de perseverancia.

 

Sea cual sea tu caso, no dejes de practicar y de entrenar todos los días con los ejercicios que te hemos propuesto, pues seguro que poco a poco consigues ver cosas que los demás no son capaces de ver a simple vista, y tu sí que serás capaz.

 

Por supuesto, si alguien ha tenido ya videncias claras o es una vidente de nacimiento, estos ejercicios no le van a hacer ningún mal, pues siempre viene bien reforzar nuestras propias capacidades, y al igual que todas las habilidades que no se ejercitan, pueden acabar empeorando por no usarlas.

Tercer ejercicio para desarrollar la videncia

Tercer Ejercicio para Mejorar la Videncia: Ver objetos duplicados

 

El tercer ejercicio para desarrollar y entrenar la videncia no requiere de material externo, salvo de un objeto que tengáis cerca, eso sí, puesto que eso al menos sí que lo necesitaréis. Puede ser cualquier cosa, un cuadro, una silla, una maceta, etc.

 

Entrenamiento recomendado por nuestra Tarotista Buena

 

Pero bueno, no nos adelantemos, antes de nada debemos hacer los ejercicios de calentamiento, que como bien sabéis, estos estarán relacionados con el ejercicio en sí, así estaréis mejor preparados para realizarlo.

 

Lo primero será entrar en el estado psíquico y físico adecuados. Para ello os recomendamos cerrar los ojos y respirar profundamente varias veces. Inspira y espira varias veces de forma tranquila y relajada, y cuando notes que estás más calmado, puedes empezar este entrenamiento.

Comienza imaginándote una forma sencilla, como puede ser un cuadrado o un triángulo, y totalmente plana, en tu mente. Mantén los ojos cerrados, por supuesto, y céntrate en esa figura. Para que te sea más sencillo te recomendamos que la figura sea de un color llamativo, rojo por ejemplo, y el fondo de un color más claro, como blanco o azul clarito. Cuando la tengas en mente podemos proceder el primer ejercicio que realizarás. Debes tratar de desdoblar la imagen en tu mente, duplicándola, como si se desdoblara o se copiara a si misma, para después volver a juntarlas en una sola. Haced esta acción todas las veces que sea posible, imaginándoos la misma situación varias veces hasta que la podáis hacer sin mucho problema.

 

Nuestras Tarotistas Buenas os dicen como encontrar la paz

Una vez hayáis hecho esto, podéis pasar a la parte dedicada a calmar vuestra mente y a eliminar la negatividad. Volved a respirar un par de veces profundamente y, manteniendo los ojos cerrados, eliminad cualquier imagen de vuestra mente poco a poco, haciéndola desaparecer de forma paulatina y sosegada. Seguid con la mente en blanco, notando como todo lo malo y lo negativo va desapareciendo de vuestro interior.

 

Ejercicio para entrenar la Videncia:

 

Cuando por fin veáis que estáis en el estado apropiado, tanto físico como mental, será momento de pasar al ejercicio real de la videncia. Podéis abrir los ojos entonces y hacer lo siguiente. Centrad los ojos y la mirada en algo de lo que os rodea. Puede ser un jarrón, un cuadro, una ventana, etc, cualquier cosa que tengáis en la habitación en la que os encontréis.

 

Cuando hayáis centrado la mirada tenéis que hacer lo mismo que habéis estado haciendo hasta ahora en vuestra mente, pero claro, en la vida real. Para ello debéis mirar fijamente el objeto elegido, y duplicarlo con los ojos. Si no sabéis cómo hacerlo, es tan sencillo como que intentéis bizquear mientras lo miráis. Seguro que así os resulta más fácil. Cuando esto lo tengáis controlado podéis volver a juntar las imágenes del objeto, mirándolo de la manera habitual. Volved a realizar este ejercicio todas las veces que seáis capaces, pues esto os ayudará a entrenar la videncia como cualquier Tarotista Buena os diría.

 

Cuando hayáis adquirido soltura con este ejercicio, no lo dejéis. Seguid practicando de vez en cuando, por ejemplo cuando estéis esperando para entrar a la consulta del médico, cuando estéis en la cola del cine, etc.

 

Imágenes estereoscópicas, otra forma de entrenar la videncia, según nuestras Tarotistas Buenas

 

Poco a poco lograréis hacerlo con facilidad, y esto os ayuda con la siguiente recomendación que os vamos a hacer. Seguro que todos recordáis el auge que tuvieron unas imágenes denominadas estereoscópicas que se pusieron de moda. También conoceréis unas fotografías dobles que se ponen ante los ojos y, mirándolas de cierta manera, parece que estén en 3 dimensiones. Pues bien, tanto unas como otras os pueden servir para entrenar de manera similar a la que os estamos recomendando en este ejercicio, pues todas ellas estimulan las partes de vuestros ojos que queremos ir entrenando gracias a estos ejercicios.

 

Por último, deciros que cualquier Tarotista Buena, incluso con su trabajo diario con el Tarot, está trabajando su videncia entrenándola, aunque no lo sepa, pero no está de más darle un empujón con estas formas de mejorarla y pulirla que os recomendamos. Las Tarotistas Buenas de nuestro gabinete os animan a probarlas y a mejorar vuestras habilidades paulatinamente. No perdáis el ánimo y adelante, seguro que lograréis vuestros objetivos, aunque sea a largo plazo.

Segundo ejercicio para desarrollar la videncia

Entramos ya en materia para hablaros del segundo ejercicio de desarrollo de la videncia, recomendado por nuestras Tarotistas Buenas. Antes de nada, os tenemos que decir los objetos que necesitaréis para él, ya que como en el caso anterior, necesitaréis algunas cosas que seguramente no os costarán mucho de conseguir.

En esta ocasión solo vais a necesitar tres cosas. Por una parte, un plato de cerámica, por otra, una vela, y por último, unas cerillas o un mechero. El plato solo lo necesitaréis en el caso de que la vela que hayáis escogido no tenga un soporte propio. Si es una de estas velas que tienen un soporte de metal o de cristal, no necesitaréis el plato, por supuesto.

Pues bien, una vez hayáis obtenido lo necesario, si la vela no tiene soporte, debéis proceder a colocarla en el plato, para que se sostenga perfectamente en pie. Para ello solo necesitaréis quemar un poco la parte inferior de la vela, de forma que se derrita un poquito la cera y podáis pegarla en el plato.

Cuando ya tengáis esto preparado, ya estáis listos en este aspecto para empezar el ejercicio, pero aun necesitáis estar en el estado físico y psíquico adecuado, para lo cual vamos a daros unos consejos que podéis seguir para que os sea más sencillo alcanzarlo.

Por supuesto, habrá que encender la vela, pero eso lo dejaremos para el momento justo antes de empezar el ejercicio. Por ahora, vamos a centrarnos en relajarnos y vaciar la mente, con este método recomendado por una Tarotista Buena de nuestro gabinete. Para ello os daremos unos sencillos pasos que seguro os ayudan mucho. De primeras, podéis cerrar los ojos y respirar profundamente varias veces. Esto os ayudará a calmaros un poco. Acto seguido, debéis empezar a imaginar, manteniendo los ojos cerrados, claro, una llama en la oscuridad. Una vez visualicéis la llama en vuestra mente, tenéis que seguir respirando profundamente, soltar el aire varias veces y ir notando cómo la calma y la tranquilidad os va llenando. Eso si, la imagen de vuestra cabeza, la llama, debe estar fija y como si estuviera ardiendo en una habitación sin corrientes de aire ni nada que la perturbe.

Ahora, en vuestra imagen mental, es hora de pasar a apagar esa vela imaginaria. Debéis ir bajándola en intensidad paulatinamente, imaginando que toda la negatividad se va quemando y va desapareciendo, así como todas las ideas nocivas y perjudiciales para el ejercicio que estáis apunto de realizar.

Cuando hayáis acabado y creáis que estáis suficientemente preparados, es el momento de ponernos con la parte más física del ejercicio de videncia. Encended la vela y situaos a una distancia aconsejable para hacer este entrenamiento de videncia. Esto es muy sencillo de encontrar. No podéis estar tan lejos que no veáis prácticamente la llama, y tampoco podéis estar tan cerca como para que el calor o el brillo os molesten. Cuando localicéis ese sitio tendréis que mirar fijamente la llama. Hay que decir que si en algún momento notáis molestias al realizar este ejercicio, por supuesto dejéis de hacerlo inmediatamente.

El ejercicio recomendado por nuestras Tarotistas Buenas consiste en lo siguiente: debes mirar fijamente la llama desde la posición en la que estés, (Recomendamos que lo hagas sentado). Primero tienes que ver como si la llama se expandiera y se contrajera, todo esto con la simple ayuda de tus ojos. Fuerza un poco tu visión y verás como no es complejo lograrlo. Realiza esta acción varias veces seguidas, haciendo que la llama parezca más grande y más pequeña con cada serie.

 

 

Al rato de hacer este ejercicio, verás como una especie de aura alrededor de la llama. Una especie de nimbo que aparece rodeando la llama de la vela que estás utilizando. Este aura no la percibimos ni la vemos de forma natural, y solo se consigue en ciertos momentos, como en esta ocasión. Conforme hagas este ejercicio verás como te es más sencillo ver este efecto y ver el aura de las llamas con nitidez e incluso cierto volumen.

 

Y nada más por hoy, este ha sido el segundo ejercicio de videncia propuesto por nuestras Tarotistas Buenas, pero hay muchos más que podréis hacer para entrenaros y conseguir, poco a poco, obtener los resultados que deseáis. Mucho ánimo y no dejéis de practicar, veréis como poco a poco conseguís lo que os habéis propuesto.

Primer ejercicio para desarrollar la videncia

En este primer ejercicio vamos a empezar diciéndoos cómo debéis empezar a prepararos para realizar cualquiera de los ejercicios de Videncia. Os los recordaremos siempre que hagamos cualquier ejercicio, porque nuestros Tarotistas y Videntes los consideran muy importantes e imprescindibles si realmente deseáis algún día tener la capacidad de acceder a vuestra videncia.

Lo primero que tenéis que hacer es leeros bien el ejercicio al completo, por si necesitáis algún elemento externo a vosotros: un vaso, una hoja con un dibujo, etc.

Obviamente, el “calentamiento” previo a todos los ejercicios de Videncia que os propongamos será similar, pero tranquilos y tranquilas porque siempre os propondremos algo un poco distinto para que no os de pereza realizarlos.

Antes de nada, os recordamos los puntos clave que ya os dijimos en la introducción a los ejercicios. Las tres condiciones que debéis cumplir si queréis estar en sintonía con vuestro inconsciente y poder realizar este entrenamiento de forma correcta.

Primero, debéis relajaros lo máximo posible. Debéis extraer el estrés de vosotros, dejando entrar la calma y la tranquilidad en vuestro interior. Cerrad los ojos unos minutos si lo necesitáis y dejad a un lado los problemas que os puedan molestar. Para estos ejercicios será imprescindible que dejéis escapar toda la negatividad durante un rato y os centréis solo en vosotros y vosotras. Solo así conseguiréis estar en calma y relajaros correctamente.

Lo siguiente será vaciar la mente. Esto no consiste, como se ha visto alguna vez, en intentar no pensar, pues eso solo te lleva a pensar en cualquier cosa. Sencillamente continuad con el paso anterior. Respirando con los ojos cerrados y concentrándoos en respirar únicamente lo lograréis. Vuestra mente siempre está en constante ebullición, así que no tratéis de vaciarla de manera consciente. Si os relajáis esto vendrá solo, pues la calma os invadirá y llegará un momento en el que tendréis la concentración necesaria y la mente en el estado preciso para el ejercicio.

Por último, aunque esto dependerá del ejercicio a realizar, debéis fijar la vista en un punto. Este es, en apariencia, el punto más sencillo, pero es que habrá que llegar a él tras dos pasos previos que tienen que haber sido realizados con precisión y esfuerzo. Una vez hayáis relajado el cuerpo y la mente, y creáis estar en el estado apropiado de calma, podéis abrir los ojos. Cuando lo hagáis, normalmente os diremos que fijéis la vista en un punto concreto, pero eso dependerá del ejercicio que se trate, como ya os hemos comentado.

En el caso del primer ejercicio para entrenar la videncia, lo primero que debéis hacer es imprimir una espiral como esta. Podéis hacerla vosotros, pero será mucho más precisa si la buscáis o si imprimís esta que os proporcionamos. Debería ser de unos 30 centímetros de diámetro como mínimo, así que si lo necesitáis cambiadla de tamaño antes de imprimirla. Una vez impresa, hay que clavarla en alguna pared, corchera o cualquier sitio donde podáis verla justo frente a vuestros ojos, teniendo en cuenta que tiene que haber entre vuestro cuerpo y la hoja una separación de un metro y medio aproximadamente. Por supuesto, es aconsejable que estéis sentados para que sea más fácil alcanzar la relajación y mantenerla de forma más sencilla.

Introducción al desarrollo de la videncia

Mucho se ha hablado y se ha escrito sobre esta capacidad que poseen algunos elegidos, que les permite adentrarse en los lugares más recónditos del futuro, del presente, o del pasado de las personas. Esta habilidad, conocida como Videncia, consiste en tener acceso a otras dimensiones, a otras realidades, aunque únicamente con la visión, por supuesto.

Las Videncias, pues así se llaman las imágenes que son capaces de vislumbrar los llamados Videntes, muestran fragmentos de otras realidades, como ya hemos dicho antes, de tiempos y lugares que pueden estar en diferentes momentos temporales relacionados con una persona o cosa.

La Clarividencia o Videncia puede darse de forma espontánea y natural, aunque también se puede abrir un camino para adentrarse en las nieblas del tiempo. Estas forma de acceder a ella se llaman puertas, y cada persona puede tener una manera distinta, pero igual de válida que el resto, para activar su videncia y obtener imágenes de algo de desea conocer.

El tarot nos permite acceder a la videncia de manera sencilla

Como todos y todas sabéis, una de las maneras más recurrentes y conocidas de acceder a la videncia es a través de las cartas del Tarot, aunque en realidad podría servir cualquiera de las barajas que seguro habéis oído nombrar, como son el Tarot Gitano, el Tarot Hebreo, etc.

También es cierto que hay muchas maneras distintas de trabajar con el propio Tarot, porque al contener 78 cartas es sencillo crear grupos y divisiones que facilitan trabajar con ella y centrarnos en lo que queremos tratar. La división clásica es en Arcanos Mayores y Arcanos Menores, siendo de 22 y 56 cartas, respectivamente, cada uno de los grupos. Algunas personas utilizan solo el primer grupo, pero otras prefieren el segundo. Por supuesto, también hay gente que prefiere usar la baraja al completo. O utilizar los Arcanos Mayores más las figuras de los Arcanos Menores. O solo las Figuras…

Como veis, existen maneras de adaptar el tarot a lo que queremos consultar y, por supuesto, a cada vidente, pues nadie mejor que ellos y ellas para saber cómo se puede activar mejor su videncia, y cómo acceden de manera más efectiva a ella.

Eso sí, no hay que despreciar tampoco otros métodos para poder entrar en la videncia, porque no solo las cartas se pueden utilizar para este fin. Hay multitud de formas para que la clarividencia se active, como por ejemplo los reflejos en distintas superficies reflectantes. Ejemplos de esto podrían ser los espejos y los cristales, aunque cualquier cosa que reflejara la luz podría servirnos.
Y no solo cosas que reflejen luz, también todo aquello que la emita podría provocar que accedamos a la videncia. La luz eléctrica, una vela, una cerilla, una linterna, etc.

Pero ¿Cómo se acaba produciendo la videncia?

Seguramente os lo estéis preguntando, porque es algo que no hemos explicado de manera extensa todavía. Lo cierto es que es sencillo de explicar, pero en realidad es muy complejo de llevar a cabo sin el entrenamiento y la predisposición adecuados, por supuesto.

La mayor parte de las veces, la videncia ocurre cuando fijamos la mirada en un destello, en una luz, en un reflejo, etc. Incluso centrándonos en el recuerdo de esa luz, en la imagen que tenemos grabada en nuestra memoria, podríamos acceder a la videncia. Hay que decir que esto no es tan sencillo como parece. Existen personas que han nacido con el don de la clarividencia, y por lo tanto sí que pueden tener cierta facilidad para conseguirlo, pero si no es el caso de la persona que quiere conseguir esa habilidad, solo le quedará una opción, y es entrenarse y practicar duramente para desarrollarla y, con el tiempo, obtener esta preciada habilidad.

Entonces ¿Cualquiera puede ser vidente?

La videncia se puede desarrollar, pues todos y todas tenemos la capacidad de entrenarla y ser capaces de utilizarla en nuestra vida. Para estar seguros de que alguna vez podremos ser capaces de lograrlo, tan solo hace falta reunir cuatro características muy sencillas, estas son:

  1. Ver claramente y cuidar nuestros ojos, pues son ellos los que nos permitirán ver esas imágenes.
  2. Que seamos capaces de dejar la mente en blanco.
  3. Tener las capacidades mentales intactas.
  4. Poder relajarnos completamente fijándonos en un punto, normalmente una fuente de luz.

Además, una vez estéis seguros y seguras de cumplir los puntos anteriores, debéis entrenaros y practicar, ya que, como cualquier otra habilidad, requiere de esfuerzo y entrenamiento para poder mejorar en ella. En los artículos que encontraréis en esta sección podréis descubrir muchas maneras de que vuestra Videncia innata se active y de que las capacidades adivinatorias que seguro poseéis mejoren y se desarrollen.

Empezad hoy mismo a entrenar vuestra visión con los ejercicios que os proponemos.

Ánimo y suerte.