¿Por qué es posible predecir mediante la Cartomancia?

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No son pocos los que se han detenido a pensar, por lo menos una vez en la vida, por qué unas cartas con unos “dibujos” tienen la capacidad de revelar asuntos desconocidos para quien está solicitando una tirada de cartas, de una de las tantas modalidades de Cartomancia que existen. Ahora, consideramos que se trata de una inquietud más que justificada.

¿Cuál es el secreto de la Cartomancia, para servir como medio de adivinación?

Quienes piensan que unos símbolos ubicados en cierto número de trozos de cartón, no tienen por qué tener la capacidad de relevar asuntos, hechos y circunstancias que están ocultos ante la razón y los sentidos de una persona, no están del todo desenfocados.

Como ya lo anotamos, consideramos que se trata de una inquietud justificada, aunque es preciso empezar a disipar esta duda más que razonable. En primer término, no son las cartas, por sí mismas, las que revelan lo que se les está preguntando.  Es el experto el encargado de hacerlo, aunque las cartas del tarot, muy especialmente, parece que tengan vida propia.

Es el experto pero, claro está, que la simbología plasmada en las cartas tiene muchísimo que decir, desvelar, revelar y adivinar respecto del futuro, el pasado y el presente de las personas e, incluso, de las organizaciones y los países.

El gran secreto de la Cartomancia, consiste en que la simbología recoge y representa toda la sabiduría que ha adquirido el ser humano a través de toda la historia y, además, recoge (y revela) todos los principios universales que dominan la vida de las personas e, incluso, de las organizaciones.

La Cartomancia funciona según sean las intenciones de quienes manejan las diferentes barajas.   

Existe noticia histórica de algunos casos, demasiado esporádicos por cierto, según los cuales con el solo hecho de haber adquirido (u obtenido en calidad de préstamo) una baraja del tarot, ciertas personas han tenido experiencias extrañas, sin que la hubiesen tocado para una tirada a un tercero o a sí mismos.

Lo mismo ha sucedido con la tabla OUIJA, con la enorme diferencia de que esta última no es, para nada, aconsejable en vista de que puede abrir puertas hacia y desde otras dimensiones, que pueden llegar a ser nocivas y hasta peligrosas para la integridad de las personas.

El tarot, en cambio, y todas las modalidades de Cartomancia, funcionan de acuerdo al propósito de quien las esté utilizando, sin que por ello estemos manifestando que está bien usarlas para fines inadecuados o, lo que es casi lo mismo, diabólicos.

En lo que a nosotros respecta, utilizamos el tarot, las Cartas de los Ángeles (que no son una modalidad tarotística), las Cartas Inglesas (también llamadas el “Oráculo Inglés”) y la famosa Baraja Española que, en estricto sentido, tampoco es una modalidad del tarot, con finalidades sanas como, por ejemplo, para que alguien se estabilice en su trabajo, encuentre el amor de su vida o, bien, encuentre el alivio de una enfermedad.

La Cartomancia es una suma de simbología, experiencia y capacidad de intuir y de interpretar.

Entonces, independientemente de la intención del experto, las cartas les sirven como “micrófono” a las energías que, durante la sesión esotérica (tirada), se hacen presentes en la misma. Un símbolo que, per se, no tiene la capacidad de decirnos nada. Son los seres inmateriales que, haciendo uso de estos símbolos, nos relevan lo que deseemos.

Ese es el gran secreto de la Cartomancia, aunque algunos estudios bastante serios y conocidos, como es el caso de los llevados a cabo por Carl Jung, consideren que se trata de un asunto del “inconsciente colectivo”, para explicarlo de una manera extremadamente escueta, porque estamos hablando de un gigante de la Psicología del siglo XX que aún se sigue estudiando para muchos propósitos.

¿Qué sucede con las Cartas de los Ángeles, como una maravillosa modalidad de Cartomancia? No funcionan de la misma manera, definitivamente,  así muchos expertos (y otros no tan expertos) las promocionen como el “Tarot de los Ángeles”.

Están incurriendo en un craso error, pero lo hacen, quizás, con finalidades de marketing. Lo mismo hacen con las Cartas de Lenormand y con la Baraja Española, a la que suelen denominar el “Tarot Español” incurriendo en un gravísimo error conceptual.

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