Primer ejercicio para desarrollar la videncia

En este primer ejercicio vamos a empezar diciéndoos cómo debéis empezar a prepararos para realizar cualquiera de los ejercicios de Videncia. Os los recordaremos siempre que hagamos cualquier ejercicio, porque nuestros Tarotistas y Videntes los consideran muy importantes e imprescindibles si realmente deseáis algún día tener la capacidad de acceder a vuestra videncia.

Lo primero que tenéis que hacer es leeros bien el ejercicio al completo, por si necesitáis algún elemento externo a vosotros: un vaso, una hoja con un dibujo, etc.

Obviamente, el “calentamiento” previo a todos los ejercicios de Videncia que os propongamos será similar, pero tranquilos y tranquilas porque siempre os propondremos algo un poco distinto para que no os de pereza realizarlos.

Antes de nada, os recordamos los puntos clave que ya os dijimos en la introducción a los ejercicios. Las tres condiciones que debéis cumplir si queréis estar en sintonía con vuestro inconsciente y poder realizar este entrenamiento de forma correcta.

Primero, debéis relajaros lo máximo posible. Debéis extraer el estrés de vosotros, dejando entrar la calma y la tranquilidad en vuestro interior. Cerrad los ojos unos minutos si lo necesitáis y dejad a un lado los problemas que os puedan molestar. Para estos ejercicios será imprescindible que dejéis escapar toda la negatividad durante un rato y os centréis solo en vosotros y vosotras. Solo así conseguiréis estar en calma y relajaros correctamente.

Lo siguiente será vaciar la mente. Esto no consiste, como se ha visto alguna vez, en intentar no pensar, pues eso solo te lleva a pensar en cualquier cosa. Sencillamente continuad con el paso anterior. Respirando con los ojos cerrados y concentrándoos en respirar únicamente lo lograréis. Vuestra mente siempre está en constante ebullición, así que no tratéis de vaciarla de manera consciente. Si os relajáis esto vendrá solo, pues la calma os invadirá y llegará un momento en el que tendréis la concentración necesaria y la mente en el estado preciso para el ejercicio.

Por último, aunque esto dependerá del ejercicio a realizar, debéis fijar la vista en un punto. Este es, en apariencia, el punto más sencillo, pero es que habrá que llegar a él tras dos pasos previos que tienen que haber sido realizados con precisión y esfuerzo. Una vez hayáis relajado el cuerpo y la mente, y creáis estar en el estado apropiado de calma, podéis abrir los ojos. Cuando lo hagáis, normalmente os diremos que fijéis la vista en un punto concreto, pero eso dependerá del ejercicio que se trate, como ya os hemos comentado.

En el caso del primer ejercicio para entrenar la videncia, lo primero que debéis hacer es imprimir una espiral como esta. Podéis hacerla vosotros, pero será mucho más precisa si la buscáis o si imprimís esta que os proporcionamos. Debería ser de unos 30 centímetros de diámetro como mínimo, así que si lo necesitáis cambiadla de tamaño antes de imprimirla. Una vez impresa, hay que clavarla en alguna pared, corchera o cualquier sitio donde podáis verla justo frente a vuestros ojos, teniendo en cuenta que tiene que haber entre vuestro cuerpo y la hoja una separación de un metro y medio aproximadamente. Por supuesto, es aconsejable que estéis sentados para que sea más fácil alcanzar la relajación y mantenerla de forma más sencilla.

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