Sexto ejercicio para desarollar la videncia

Llegamos ya al sexto ejercicio para entrenar vuestra videncia, y en él vamos a entrar en aspectos en los que no habíamos indagado en anteriores actividades. Seguro que ya estáis acostumbrados a muchas cosas de las que os vamos a hablar, pero es importante que las practiquéis para que, poco a poco, os introduzcáis más profundamente en este apasionante mundo que es la videncia.

Y nunca mejor dicho lo de “introducir”, puesto que en este ejercicio vamos a ver una puerta hacia otras dimensiones, quizá una de las mejores de las que disponemos, conocida por todas las Tarotistas Buenas de la historia desde tiempos inmemoriales. Como no puede ser de otro modo, nos referimos a los espejos, elemento indispensable para esta actividad de entrenamiento de la videncia.
Pero claro, no podemos adentrarnos en este ejercicio sin antes estar en el estado adecuado, así que, con los consejos de nuestra Tarotista Buena, pasamos al calentamiento recomendado por ellas.

 

Forma de calentar nuestra mente para el ejercicio de Videncia recomendado por nuestras Tarotistas Buenas

Ya hemos hecho antes estos ejercicios y calentamientos previos a los ejercicios de videncia en sí, pero en este caso, más que nunca, son más que recomendados y, seguramente, indispensables para llegar a buen puerto en vuestra meta de convertiros en videntes.

Primero, ya sabéis que tenéis que alcanzar el estado mental y físico óptimo para poder acceder con más facilidad a la videncia, así que pasemos a los ejercicios de relajación. Empezamos cerrando los ojos y respiramos profundamente varias veces, centrándonos en la respiración y concentrándonos solo en eso, sin dejar que los pensamientos nos jueguen una mala pasada. Hay que tratar de dejar la mente en blanco, sin permitir que nada nos perturbe ni rompa la calma y la relajación que empecemos a sentir.

Siempre puede haber preocupaciones y escollos en  nuestro camino que nos impidan llegar a este estado del que os hablamos, pero para eso ya sabéis que existen formas de borrar de manera temporal todas estas cosas de nuestras cabezas. Os proponemos una más, pero cualquiera de las que hemos visto en los ejercicios anteriores serviría.

Imaginad vuestra imagen en un espejo, como si os estuvierais mirando para arreglaros antes de salir, o para prepararos o, sencillamente, porque estáis delante de un espejo, a poder ser, uno que esté en vuestra casa. Imaginad que os miráis fijamente, que estáis totalmente quietos frente a esta superficie reflectante. A continuación, imaginad todo aquello que os preocupe y os moleste detrás de vosotros, las personas que os ponen escollos, los problemas que os asustan representados por algo concreto, etc. Imaginadlos a vuestra espalda, como un peso que en realidad está en vuestra mente, molestando continuamente. Debéis de mantener la respiración profunda y la concentración durante todo esto, para que sea más sencillo alcanzar el estado indicado.

Una vez tengáis esta imagen en la mente, vamos a pasar a eliminar poco a poco todo esto que os molesta, haciendo que desaparezca poco a poco de la mente, dejándola lo más en blanco que podáis, pues solo así podréis tener posibilidades de acceder a la videncia.

 

Ejercicio para entrenar la Videncia, contado por nuestras Tarotistas Buenas

Como ya os hemos anticipado, necesitaréis un espejo para poder realizar este ejercicio, así que buscad uno por casa que os sea cómodo para estar mirándoos, ya sea de pie o sentados, en frente de él. No es necesario que sea muy grande pero os será más cómodo si es uno de pared o sencillamente de cuerpo entero.

Una vez tengáis localizado el sitio donde realizaréis el ejercicio, vamos a pasar ya, sin más dilación, a presentar la manera de hacerlo, la más recomendable al menos, dicha por nuestra Tarotista Buena.

Mirad fijamente vuestra imagen en el espejo en el que hayáis decidido hacer el ejercicio. No os tenéis que fijar concretamente en vosotros, si no que debéis ampliar la visión hasta que lo veáis todo en conjunto. Un espejo es como una puerta hacia otros mundos y otras realidades, aunque mejor deberíamos decir una ventana, puesto que podemos asomarnos a diferentes versiones de esta misma existencia.

Con la mente en blanco y sin dejar de estar relajados y calmados, debéis ver el espejo todo el tiempo que podáis o que necesitéis. Podéis estar delante de él durante cinco minutos o media hora, no importa, pues lo realmente crucial es que empecéis a ver manchas o formas que os suenen en vuestra visión periférica, e incluso ante vosotros.

No os asustéis si algo así ocurre, y dejad que se desarrolle de forma natural. Poco a poco iréis controlándolo un poco más y seguro que con el pasar del tiempo lo manejáis de forma precisa. Nuestras Tarotistas Buenas os animan a seguir con los entrenamientos y a practicar más, para que seguro podáis alcanzar los objetivos que os habéis planteado.

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