Una Tirada de Cartas es mucho más que un mazo, una mesa y una vela

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Una Tirada de Cartas no es, simplemente, sentarse frente a frente en una mesa con mantel, una vela y un mazo para ser desplegado luego de ciertas oraciones o letanías ocultas y en latín antiguo. Esta es, quizás, la mejor descripción resumida de una película de Hollywood o, bien, de una pintura de Dalí, de Rembrandt o de Paul Gauguin. En la cruda realidad, en cambio, una tirada en un asunto bien diferente.

Antes de referirnos a lo que es una Tirada de Cartas, veamos algunas peculiaridades del tarot.

El Tarot, en general, y abstrayéndonos de los diferentes tipos de barajas que existen en la actualidad, es una suerte de acopio simbólico de toda la sabiduría que se ha recabado a través de decenas de miles de años que hace que surgió la civilización y, además, de la sabiduría compilada en las diferentes fuerzas de la naturaleza y del universo.

En tal virtud, podríamos asegurar que el tarot tiene vida propia e independientemente de que sea manipulado por un experto. Sin embargo de lo anterior, una Tirada de Cartas requiere de algunas condiciones específicas, sin las cuales no sería viable ninguna relevación, ni adivinación de lo que es oculto a la razón y a los sentidos del consultante.

En primer término, debemos destacar y recalcar que no es necesario un escenario específico, como erróneamente lo dicen algunos que, tal vez por no contar con un sitio web bien posicionado en internet, siempre han dicho que se requiere de un recinto previamente limpiado de energías negativas, de una mesa cubierta por un mantel de terciopelo de determinado color y de una vela de una tonalidad específica.

Una Tirada de Cartas puede ser llevada a cabo en la distancia y por medios telefónicos y/o tecnológicos.

Desde que se trate de un verdadero experto y no de un charlatán/timador, la tirada puede ser llevada a cabo vía telefónica e, incluso, por medio de un chat, de un video-chat (como es el caso de Skype), bien sea desde (y hacia) un ordenador o mediante un Smartphone.

Lejos están aquellas épocas en las que los expertos aseguraban que era necesaria o, mejor, imprescindible la presencia de ambas partes, esto es, del tarotista y del consultante. Es más, muchas de las otras artes esotéricas ancestrales, como la Astrología, la videncia, la numerología, la runas y demás, pueden ser practicadas por la misma vía.

De hecho, en nuestro selecto equipo de profesionales existen expertos en algunas de las artes que acabamos de mencionar y llevan a cabo su trabajo por estas vías a las que hemos estado aludiendo. Ahora, algunos consultantes fieles querrán, algunas veces, estar presentes, para lo que no existen mayores impedimentos, excepto por la ardua carga de trabajo de nuestros expertos.

Entonces, quien desee una Tirada de Cartas presencial nos puede contactar que, con el mayor de los gustos, lo atenderemos de esa manera porque también comprendemos que existen algunas situaciones o circunstancias que requieren de una atención especial, dada su alta complejidad.

¿Basta con una sola Tirada de Cartas para solucionar un problema o conseguir un objetivo?

La respuesta a este interrogante, es lo más parecido a aquello de lo que no gustan muchas personas: “todo depende”. No es posible decir, a priori, si cada caso concreto resiste una sola sesión esotérica o si, por el contrario, necesita de dos, tres o cuatro. Aclaremos, eso sí, que nuestro selecto equipo de expertos siempre le dirán la verdad.

La verdad, en cuanto a que jamás se excederán en lo que respecta al número de tiradas que usted requiere, porque el dinero pasa a un segundo plano para unos expertos que cuentan con una enorme cantidad de consultantes fieles.

Un aspecto en que sí queremos ser reiterativos, es en que los consultantes que, dicho sea de paso, algunas veces muestran cierta indisposición cuando se les recomiendan ciertos rituales, baños y cosas similares, deben llevar a cabo todas (entiéndase bien: “todas”) las recomendaciones, sugerencias y consejos del experto.

De esta manera deben proceder, por más que parezca algo tedioso ponerlas en marcha, todos los consultantes porque, al fin y al cabo, son ellos quienes tienen el problema a sus espaldas. En otras palabras: la Tirada de Cartas puede ser solo el principio.

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